La vida, a menudo una tragedia otras veces una delicia, pero siempre diversa para cada punto de vista, Y cuando nos paramos a pensar en el motivo que nos sugiere ese estado de felicidad o infelicidad descubrimos que depende más de nuestro estado emocional que del hecho en si. A caso no nos han dado una muy buena noticia pero el entusiasmo del momento no se ha visto realmente comprometido con nuestra persona, o al menos esa manera de demostrar el sentimiento. "Hola! te he traido un regalo" "muy bonito, pero me siento mal ahora mismo, y auqnue el hecho me alegre eso no va a hacer que mi examen esté aprobado" por ejemplo.
Con esto quiero decir que son toda una avalancha de acontecimientos los que hacen de nuestro día a día el saturado sabor a azúcar en nuestro café o un desagradable amargor en nuestroo paladar.
Ahora bien, creo que todos plantear si en nuestra vida se difiere un aromático sabor o un hedor. Tu me diras
En mi caso diré, que me quedo con una vida edulcorada. ¿Cómo puede ser una vida edulcorada? creo que el mejor ejemplo lo puedo ofrecer dándome a concoer en esta web.
Un saludo cocteleros, Dulce puente de San José y cuidado en la carretera.

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